El que causa perjuicio a otros con palabras malévolas que hieren la suceptibilidad de otro por su orgullo y desdén,que no retrocede antes la idea de causar una pena,una contraridad aun cuando sea ligera,pudiendo evitarlo ,no merece la clemencia del Señor...que se acuerde de aquellas palabras de Cristo:"que el que este sin pecado que arroje la primera piedra....Allan Kardec
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